domingo, 6 de julio de 2008

Curiosidades


Él gana.

Tantas palabras y tantos méritos desbordan los logros y aguardan para coronar con léxico al nuevo ídolo de londres y del mundo. Tantas son las palabras que se acumulan y no se animan a salir. Se contienen.

Por contrario, la emoción de la maravilla de manacor florece a borbotones e innumerables gestos se suceden deformando de alegría su agotado rostro que llora y se ahoga entre miradas cómplices
en lo profundo del all england.

Y es que aquel último yerro de drive del mejor de todos había cambiado el filme y por fin el protagonista no despertaba jamás de esa horrible pesadilla que siempre tuvo nombre y apellido: Rafael Nadal.


Que fácil recurrir a la expresión "la tercera es la vencida" cuando el exhortado perseverante es este guerrero sacado de antiguos relatos míticos y puesto a prueba en las dos mil y ocho superficies del siglo veintiuno. Cuando el que hace el esfuerzo es ésta bestia que con 15 años ya humillaba al 81 del mundo (Ramón Delgado) en un partido por los puntos atp.

Sencillo porque de antemano cuenta con la sabiduría de saber juzgarse a sí mismo, alcanzar el punto máximo de concentración y tener la cabeza fría en momentos hipersensibles ya sea para jugar al ping pong con su tío en mallorca o para destrozar anímicamente al robot multicampeón con un passing en punto perdido que peinó la línea e hizo lluvia de papeles con el manual.
Porque se aferrará a esa mínima esperanza de revés y lo intentará tres, nueve, mil o las veces que sea necesario hasta que el planeta raqueta se rinda una vez más ante su puño apretado, que va a estar ahí siempre para destronar, ridiculizar y llenar de ira al ser humano de turno: sea Felipe el hermoso o el mejor tenista de la historia.

Una batalla más a cinco sufribles y dinámicos sets se esfumó en esta guerra de talento interminable entre el 1 y el 2. Se hizo festejo virgen y blanco para Nadal. Se hizo pasado, presente y futuro perfecto en tercera persona de su singular. Singular estilo de juego que sólo conoce un verbo: ganar.

No hay comentarios:

Powered By Blogger